Una tarde casi anochecer, había salido de casa en la camioneta, pasé a buscar a dos amigas para dar una vuelta, siempre fuí muy distraída cuando manejaba, ya que me ponía a hablar y ni miraba por donde iba.
Era una tarde especial, no sé por que pero lo era, asi con mis sentidos inquietos como siempre, crucé una esquina sin mirar, cuando veo que un hombre, o la sombra de él, se me vino encima, con la bicicleta, o yo me fui encima de él, no tenía conocimeitno de eso, fue inévitable chocarlo, aunque frené, ya estaba encima de la bicicleta, que quedó atrapada, por las ruedas, el hombre cayó a un costado.
Mis amigas querían huir, pero yo tomando coraje me bajé ellas me siguieron, me acerqué al hombre, me preguntaron está muerto?, respiraba, asi que les dije parece que no pero está mal creo, pensé a mil, "¿qué hago ahora?", "lo dejamos" me dijeron, ahí me dí cuenta que eso no lo haría jamás, le pedí a mis amigas que me ayudaran a subirlo a la caja de la camioneta, las tuve que obligar, ya que eran impresionables, lo subimos. Luego tuvimos que destrabar la bicicleta que estaba atrapada, y también la cargamos. Ahora pensaba, adónde lo llevó? al hospital no podia, era imposible yo apenas tenía doce años, iba a ser un problema muy groso para papá. Él estaba en casa de unos amigos, con las pocas fuerzas que me quedaban, dejé a mis amigas, o ellas me dejaron a mi, no recuerdo eso, llegué a donde estaba papá lo llamé con una excusa, lo llevé hasta la caja de la camioneta y no hizo falta más, casi muere de la impresión, "¿Qué hiciste?" me dijo, le expliqué como pude, y le dije, "no hay tiempo que perder, llevalo vos al hospital", ja, pobre papá, ahora que recuerdo todo lo que tenía que pasar por mi, que paciencia!!!. Como un autómata, subió a la camioneta, yo me fui caminando a casa, esperé tan ansiosa, que no podía dejar de moverme, caminaba de un lado al otro, me preparaba para la peor noticia.
Papá llegó, quería que me contara todo, a la vez que prefería que no lo hiciera, me miró con cara de preocupado me sentí desmayar, se rió a carcajadas, me dijo: "¿cómo haces para ser lo peor y lo mejor de mi vida?" al momento que me abrazaba, "no cambies nunca, aunque algún día me infarte con tus "sorpresas", yo no entendía nada, igual me reí, pregunté ¿qué pasó?, me contó que el hombre no tanía ni un rasguño, estaba como dormido por la borrachera que se había pescado, por suerte al chocar la bicicleta él pierde el equilibrio y cae a un costado, solo estaba aturdido por el alcohol, ahora debería darle de mi mensualidad para comprarle otra bicicleta, pensé que importa, vale la pena por como salió todo.
Papá, me agradeció por no haber abandonado a ese hombre, me dijo que se sentía orgulloso por mi responsabilidad de asumir con valentía los hechos aunque estos asusten, papá sabía que nunca se sentiría defraudado por mi, aunque seguiría metiéndome en líos...

No hay comentarios:
Publicar un comentario