Hoy desperté con la piel en protesta, un nuevo sueño ha despertado en mi vida, se ha ido acercando despacio, como tigre que agazapado que espera a su presa, me ha observado desde lejos, ha ido sometiéndome al placer de volver a vivir un nuevo sueño que aún está esperando.
El intento de olvidar fue vano, sabiendo que nunca lo lograría, sentiste que el fuego que despiertas en mi se volvería a encender, si aparecías en la figura de un amante furtivo que vuelve a traerme la pasión que tú despertaste.
Una nueva luna, que se encuentra en mi cielo de estrellas lejanas, que alumbran este nuevo sueño, la noche es complice de una traviesa y juguetona luz que apenas deja ver tu silueta acercándose entre sombras, al instante lo iluminas todo con tu luz de adormecidos amaneceres acumulados en tu vida, de desapegos y encuentros.
Siempre que te acercas siento que dejo de existir para ser tú, y me estremeces, me agitas en la penumbra de la noche soñada, la noche de placeres compartidos, por ti, por mi, me atrapas en tus brazos, que hacen descanzar mi cuerpo en dulces sensaciones, sé que eres tú, mi corazón te percibe, mis manos te reconocen, mi boca sabe a ti.
En la inmensidad de tus largas travesias te detienes en mi, porque soy calma y locura, descanzo y tempestad, soy bálsamo que te suavisa los cansados días en que lejos de mi te encontrabas, por caminos erróneos, por aventuras que lastimaron tu mirada transparente, el mundo no funciona como quisieramos, solo esperando el amanecer juntos podemos recuperar lo perdido, aún sin haber encontrado lo que buscamos.
Miro a la distancia sin sentir melancolía, sé que hoy hay un nuevo sueño en mi vida, un sueño que te incluye, me incluye, nos incluye en el panel del amor eterno...

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