Cuantas madrugadas nos sorprendía sentados en algún portal, eras una caricia para el alma, nuestra juventud a pleno, la alegría que nos identificaba, tu ternura con gusto a miel invadía mi recién iniciado camino por el mundo externo.
Fuiste mi compañero de aventuras inolvidables, las que quedaron en la cajita de recuerdos, tu mano me llevaba corriendo hacía la felicidad, y me dejaba atrapar por la luz de tus ojos.
Un pasado en que quedaron tantas vivencias atrapadas por un sol que lo cubría todo, nuestros sueños libres sin quedar atrás de rejas que pudieran cortar nuestro paso seguro, sin miedos, la palabra improvisada,casi torpe con la cual comenzabamos una conversación que luego era seguida por un larga y sonora carcajada que espantaba a las palomas que aún estaban dormidas, solíamos pensar que deseabamos ser siempre asi de libres, asi de felices, pensamos en nuestro futuro sentados en ese mismo portal, el portal ya no está pero nosotors aún seguimos con los mismos sueños,y nuestra libertad intacta...Hoy será como ayer , nada cambió en nosotros, madrugadas en espera de algun nuevo sueño sin rejas que lo encierren

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