domingo, 27 de noviembre de 2011

El gato del árbol

Una tarde de verano, nos encontrabamos en el campo con mis primos, jugando a tirarnos agua con cubetas y mangueras, de pronto mi primo el mayor del grupo (5 años) ve al gato de la casa agazapado en la galería y comenzó a tirarle agua, el pobre ánimal muy asustado salió corriendo, todos salimos detrás de él, con nuestras cubetas, nuestros perros nos acompañaron en la persecusión, lo seguimos mojando hasta estar muy lejos de la casa, el gato sintiéndose acorralado trepó a un eucaliptus, creo que el más alto, nosotros gritabamos tratando de hacerlo bajar, moviamos las ramas, reíamos, era tarde y nos llamaron de la casa, así que volvimos, ya nos olvidamos del juego, esa noche comimos, luego papá nos contó un cuento hasta que nos dormimos.
Siendo las tres de la madrugada todos nos despertamos espantados por lo que parecía un llanto lastimoso, nos levantamos buscando a nuestros padres, ellos ya estaban alertados, de pronto papá escopeta en mano hace su aparición, acompañado de su gente también armada, papá dijo es un chico el que llora, es una emboscada, nos quieren robar, muy valioente tomó la delantera como siempre saliendo con su gente, nos dejó a todos al cuidado de otras personas, uo me sentía orgullosa de mi padre, era un héroe, nos salvaría de los bandidos, en ese momento se escuchó un disparo, se nos congeló la sangre, todos estabamos inmóviles.
Papá entró diciendo: "parecía una persona, pero era un gato", en ese momento mi primo el "mayor", comenzó a darle puntapiés a papá, no lo podían contener, lloraba, gritaba, estaba haciendo su mejor berrinche, nadie entendía nada, yo me acordé del gato que habáimos perseguido con agua esa tarde, era él, ahora estaba muerto, como si un viento frío me hubiese envuelto me estremecí, nos hicieron acostar, mi primo quedó sentado en un rincón de la habitación llorando, creo que ninguno de nosotros dormimos, cuando llegó el día no se habló del tema, jugamos en la galería con juegos didácticos, ese día no corrimos, ni reímos, yo miraba  a mi primo, si que estaba triste.
Ahora que pasó el tiempo me doy cuenta que mi primo sintió culpa, nunca más lo hablé con él, aún hoy pienso que recuerda ese día como algo que lo hizo tomar conciencia de un nuevo sentimiento que había nacido en él...

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