jueves, 1 de marzo de 2012

Aquellos fueron los días

Imcomprendida por algunos, querida por otros, soñada por aquel chico que desde un rincón miraba callado, feliz sin medida, esa fui yo,una chica divertida, sábados de baile, domingo con amigos, semanas compartiendo un banco de escuela.
De vez en cuando una mentira justificada por haber llegado más tarde de lo permitido, es que la música me atrapaba y daba vueltas sobre mi misma girando en loca y atrevida danza, gritando, riendo, una osada chiquilina que se atrevía a tomarse la vida a manos llenas, sin importar lo que de mi pensara la familia que le decían a papá "a esa chica hay que ponerle límites", pero a papá le hacía feliz verme feliz, le causaba risa verme entrar corriendo y saltando de alegría colgándome de su cuello, contándole lo bonito que lo había pasado.
Mis amigos, que lindos que eran,algunos lo son aún, pero aquella chiquilina un día tuvo que dejar de bailar y reir para tomarse la vida en serio, aunque me permito la alegría de entonces, de la misma manera que lo hacía antes me divierto con buenos amigos, vuelvo a girar al ritmo de la música, vuelvo a casa corriendo, riendo aunque ya no sea una adolescente, soy igual que el viento que no para jamás, en busca de la felicidad, de nuevas aventuras, nunca me gustaron las jaulas aunque las mismas fuesen de oro puro, prefiero correr por los campos en libertad, en una eterna primavera que nunca dejaré que se vaya de mi, porque ando por valles de luna clara persiguiendo el mismo sueño que una noche soñe en tus brazos, hoy en la onda espera de tu tibio calor, me siento aquella chica divertida que jugaba con tus cabellos ensortijados, y te daba la alegría que adorabas , que hoy necesitas para retener en el tiempo nuestra risa de juventud

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