En mi ausencia quedará mi sabor en tu boca, mis caricias por las noches recorreran tu cuerpo, tendrán tus manos mi piel que te colmará de suaves bellezas, tu vida entera querrá atrapar ese momento.
Tendrás mi voz recordándote que un día más estaremos alejados, un reloj que marcará las horas que nunca regresaran, un almanaque que dejará caer una a una sus hojas mostrando que en mi ausencia cada día es una espera anexada, que se acerca, o se aleja.
Una costumbre de mirar hacia el horizonte donde tantas veces esperaste por mi, hoy se hace terrible, las huellas se están borrando poco a poco, tu corazón agitado quiere detener los momentos pero no hay ausencias que puedan ser evitadas, nada detiene el camino del que transita por presentes aún no vivídos, en una manifestación de lucha por un mundo que absorve y no permite la entrega total de un alma que se va como una nube que se aleja muy lentamente por un cielo desierto.
En mi ausencia no habrá besos ocultos, ni deseos postergados, solo una espera vana casi sin futuros por vivir, sin posibles reencuentros, sin verdades por decir, sin angustias escondidas, estarás rodeado por personas que no podrán complacerte, la luz que yo te doy nadie podrá reemplazar jamás, siendo solo oscuridad tus amores de paso.
En mi ausencia tu esperanza caducará, tendrás en ti una ilusión perdida, tu vara de justicia ya nada podrá medir, sin una canción en tu boca te irás apagando como la luciernága que perdida en su noche de aventuras amargas nunca puede volver a encontrar el sentido de su brillo, solo te invadirá una penosa serenidad mas insoportable que confrontar con mi rebeldía, en mi ausencia me extrañarás...

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