Sin buscarte te encontré, sin buscarme me encontraste, fue en un día cualquiera,una hora que no recuerdo, en una esquina de una ciudad cansada, olvidada, lejana.
Me costó reconocerte,nos miramos como dos extraños, después de unos minutos éramos los mismos de antes, con las mismas inquietudes, sentí una gran alegría, luego esta alegría fue disminuyendo al notar que algo en vos había cambiado, ya no eras el muchacho que luchaba junto a mi por lograr un mundo mejor, te pregunté que pasó con tus sueños que eran tan iguales a los mios, me contestaste, la vida me pasó por encima, un sistema que me condenó a la preocupación constante, que ya no me permite soñar, que ya no me permite pensar en los demás, ahora apenas puedo pensar en mi entorno más cercano, ahí comprendí, no fue fácil para él, no lo sabía, ni siquiera lo podía haber imaginado, cuando dejamos de ser soñadores de utopías éramos tan jóvenes, para mi el tiempo parece haberse detenido en esos momentos en que ibamos buscando el lugar exacto donde se nos permitiera luchar, buscar soluciones, teníamos la sangre nueva, éramos la esperanza de muchos,parecía que todo lo podíamos, yo sigo pensando que si se puede, pero lamantablemente él, al igual que otros con los que compartí esas utopías se quedaron en el camino, o no supieron buscar su destino, teniendo que renunciar a sus sueños que eran nuestro motor, era lo que nos impulsaba a levantarnos cada mañana sin perezas, con las fuerzas renovadas, nuevos proyectos que día a día se multiplicaban, recuerdo las decepciones cuando no lograbamos el éxito esperado, y los festejos cuando podíamos lograrlo.
Muchas veces nosotros hacíamos el trabajo y eran otros los que se llevaban los laureles,eso no nos importaba volvíamos a empezar, estudiabamos cada nueva estrategia con sumo cuidado, prioridad número uno, los desprotegidos de siempre, éramos la voz de aquellos que no eran escuchados.
Por motivos ajenos a nosotros cada cual tomó por caminos diferentes,años pasaron,y...tenemos los mismos sueños, aunque no la misma motivación, las mismas convicciones, aunque no la misma bandería política, si las mismas utopías, aunque creo que vos ya no las tenés, ahora con más experiencia, pero en tu caso con una carga mucho más pesada que la de entonces, aunque estamos más capacitados que en aquella época de inocentes militantes de la vida, es duro ver que la lucha social no perdura en el tiempo, mi lucha personal no claudicó, pero la tuya si, por qué te robaron los sueños? por qué no pude estar a tu lado para poder protegerte de la maldad del mundo?, no lo sé!!!, hoy me duele pensar que ya no seremos soñadores de utopías...

No hay comentarios:
Publicar un comentario