Cinco minutos de ti, de tu tiempo hubiesen bastado para salvar mi alma del fuego del dolor, del olvido doloroso de un recuerdo que aún late en los mares de mi vida cuyas playas lejanas me alejan de ti.
Nada pedía cinco minutos robados a tu día de horas contadas al azar, cinco minutos que sentía que podían ayudar para que mi capacidad de amar no se agotara para siempre, no se fuera de mi el cielo claro y limpio de sentimientos que hacían feliz dos corazones que ya no están juntos.
Cinco minutos de ti hubiesen sido suficientes para saltar los muros más altos, derribar vallas, triunfar en las más duras y temibles batallas, un minimo tiempo indispensable para mi, para mi inquietud nacida en la tarde del encono, en la noche del susurro vacío, de la cadencia de un amor que pudo ser el más hermoso y que hoy es solo una molestia en la vida de ambos.
Cinco minutos de tu tiempo, no hubiesen afectado tu momento de calma, tu tranquila paciencia de hombre ocupado, de seductor a destiempo, de soñador de derrotas, para mi los cinco minutos más importantes, los que necesitaba para seguir admirando tus palabras justas, tu consejo preciso, tu silencio en silencio, solo escuchando mi bohemia palabra de razones proclamadas solo por mi, sin tiempo, sin paciencia, me negaste cinco minutos de tu tiempo, hoy es una eternidad lo que nos impide esos cinco minutos de tiempo...

No hay comentarios:
Publicar un comentario